En la fría orilla del embalse, los chicos y chicas de Collado Villalba (Madrid) y de Segovia fueron capaces de crear estos haikús:
Los pájaros
revoloteando y piando
comen, beben y crian.
me siento feliz, libre, tranquila, buena.
Patas.
(María Bueno)
El agua
clara y silenciosa,
hogar, alimento y vida.
Calma, paciencia y tranquilidad serena.
La pureza.
(Adrián Vaquero)
Las aves
inquietas y malolientes
comen, se divierten y vuelan.
Me hacen sentir, libre, triste, feliz.
Patas.
(Basim el haddad)